sábado, 23 de enero de 2010

MELINDROSO


Había una vez un sapo que tenía mucha hambre. El quería comerse una mosca, pero en todo el lugar sólo había hormigas. Como no le gustaban las hormigas, se enojo y dijo que no iba a comer. Como no comió, murió de hambre y de repente, cuando despertó, estaba en un lugar muy pero muy raro: había un cielo de color gris y todo el lugar estaba lleno de puras hormigas. Por alguna razón seguía sintiendo hambre, pero se dio cuenta de que ya estaba muerto, y dijo: “¿Por qué si ya estoy muerto sigo sintiendo hambre?” Y así paso el tiempo hasta que el sapo no aguantó más: se arrepintió y se comió una hormiga. Al momento que la probó se desmayó, y cuando despertó apareció en su casa y descubrió que no había muerto, sino que todo había sido sólo un sueño, y dijo: “nunca más despreciaré la comida”.

1 comentario:

  1. te a ayudado en todos tus cuentos neurobeat (javier) salu23456789... 10bum pum auch y ponk, 1000 punk, si john cena, ¿batista come y rey tortillero desayuna?

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