
Era una vez un señor que era rico, pues tenía un negocio donde vendía tacos de suadero. Pero esos tacos no eran de res, sino de perro. Cuando el señor envejeció y murió fue al cielo, donde Dios le dijo que iba a reencarnar en perro. El señor, que ya era perro callejero, mientras iba deambulando por su puesto donde, en su otra vida vendía tacos, descubrió que un señor se había quedado con su negocio. Entonces este señor lo agarro y lo hizo taquitos de suadero.

Exelente cuento, me gusto mucho el final, eso le pasa por matar perros inocentes XD
ResponderEliminarZalu2
¡Chido cuento! Me uno a lo que dice ZitroFrs...
ResponderEliminarSaluditos.